Hugo Lombardi, cada vez que tenía preparado el lanzamiento de
la próxima colección de ropa en Ecomoda, le decía a todo el personal del
cuartel de las feas: -¡No van! ¡No van! ¡Ustedes no van a mi espectáculo!
¡Inesita, la valeriana!
Ser rechazado, que no te den el anhelado ascenso laboral o que simplemente
te digan: -¡No te vistas, que no vas!, es algo muy incómodo de sobrellevar, ya
sea porque creas que te mereces algo, o porque de verdad no te lo mereces y
seas un verdadero falso, de esos que roban elecciones, decisiones y hasta
naciones, de sus futuros llenos de ilusiones.
Yo no soy de andar robando cosas ni vainas por el estilo. De repente, una
que otra risa o sonrisa, cuando la astucia me deja contar mis chistes de entredicha
calidad, como el propio Chapulin. De resto,
billete que veo mal parado en la calle, billete que devuelvo. Ahora, si no hay
nadie alrededor del billete, moneda o criptomoneda digitalmente abstracta, ahí sí
digo: -¡Nojodas, se armó un limpio! ¡Mande botín! ¡Coroné! ¡Gracias Diosito,
por fin pego una!
¿Será que no soy parte de esa legión de personas que les gusta joder a los
demás? O sea, si todos hacemos las cosas bien ¿No deberían funcionar bien las
cosas? Supongamos que eres una mina explosiva guerrillera antipersonas, y
alguien te pisa y… no explotas. O que eres un sistema de defensa antiaéreo ruso
en ciertas tierras latinoamericanas, y de repente se acerca un helicóptero norteamericano
MH-47G Chinook o MH-60L, y que no puedas lanzar tus misilitos al cielo para que
hagan ¡Bum! Esos otros, que no son tú. ¡No me jodas, chico! ¡Qué vergüenza! ¡Pa’
eso me quedo en la empresa donde me están ensamblando y no paso pena ajena!
Digo, si yo fuese un sistema de defensa antiaérea ruso o una mina explosiva
guerrillera antipersonas.
Y fíjense que, de manera inoportuna, siempre sale uno que otro individuo a decir que eso es culpa de la malicia indígena, viveza criolla o “Street smarts”, cuando quieres ganarle a los demás, en cualquier aspecto de la vida, sin siquiera prepararte para los retos que la vida pueda mandarte. Como para que el presidente de tu pais, en transmision nacional te diga: -"¡Tú te dejaste engañar, yo te di los mejores curriculums a ti para que elijas,Laura!" El mismísimo pintor y escultor Pablo Picasso, cuando estaba vivo antes de morir, llegó a decir: “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.” O sea, si tu vas a pedirle a Dios, al destino, al Emperador, que se te den las cosas, los negocios, las postulaciones y hasta las deposiciones, lo menos que debes hacer es prepararte, más allá de dejarlos a los hilos del destino o a la virgen de Guadalupe, que todo respeto se merece la ‘Lupe, carnal.
Si estás viviendo en Brasil y no estás aprendiendo portugués, o si estás
viviendo en los Estados Unidos de Norteamérica y no estás aprendiendo inglés, o
si estás viviendo en Colombia y no estás saboreando un buen café, no te quejes
cuando la vida de mande treinta soldados fuertemente armados, hablándote guachu-
guachu, para decirte:
- ¡Vístase, usurpador de la presidencia, que nos vamos! ¡You are not
a rapper!