(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});

Translate

La Frase de mí Tío

"La precisión...no es casualidad"
Enríque García

domingo, 24 de junio de 2018

La Vinotinto en el Mundial



       No me había dado de cuenta, hasta que me di de cuenta. Cuando el destino me trajo la cuenta, me dijo: “-Veamos esto, Reinaldo, quién lo cuenta.”  El año 2018 está marcado por ideas que van y vienen, chocando como trenes sin riel, en los caminos ferroviarios de la vida.

     Con la llegada del Mundial de fútbol de la Fifa, el aborto, la perfecta destrucción de mi país natal, un mes completo de Peppa Pig, más el presidente de USA reuniéndose con el presidente de Corea del Norte, me dije: ¿Papá Dios, qué más quieres de mí, ¡Dios mío!?

     Nunca me había dado cuenta, que de todos los países que estaban por jugar el Mundial de fútbol, ninguno había hecho tanto esfuerzo para intentar llegar al Mundial, como el mío.  Puede que esto se lea ridículo, pero la razón por la que mi país no ha llegado a clasificar a dicho magno evento…es porque ya estamos en otro mundial. ¿Lo explico?

     Debido a que venimos de un mundo mundialmente invertido, con respecto a todo lo cuerdo y curdo en esta vida, mientras unos se fajan, le ponen “güevas”, coraje, cojines, ganas, sudor, le echan boleros, para llegar al Mundial, en nuestro país, el venezolano está poniéndole un mundial, pero para quedarse. De hecho, desde hace 19 años se ha vuelto difícil jugar en este mundial.

     El mundial en el que participa la pequeña Venecia,  es de una sola eliminatoria, para que haya un solo clasificado, mediante el cual juega en un único grupo como un único participante. Así, pues clasifica a un solo octavo de final (donde decomisan la otra parte, los guardias nacionales), para llegar al cuarto de final (ya que el otro tres/cuarto lo saquean siempre), accediendo a la semifinal (con la otra “semi” ya devaluada), logrando así alcanzar la final finalísima (desabastecida ya).

    
Los conjuntos de rivales que debe enfrentar el venezolano, de a pie, son tan rudos, que son pocos  los invitados a la gran fiesta del Mundial. ¿Necesitas asistir a un Mundial de fútbol, para poder vestir la camisa de tu país, más la bufanda de tu país, junto a la gorra de tu país, aunada a la chaqueta/ chamarra de tu país, combinada con un mono deportivo de tu país, sin olvidar la cara pintada con los colores de tu país? Pregunto, ya que quizás yo sepa la respuesta, pero sé que muchos individuos (lamentablemente y de forma fastidiosa)…también la saben.

     Venezuela es un rival tan fuerte, que Venezuela juega la final de dicho evento contra Venezuela…y la pierde. (Me refiero a este mundial mundano, no al Mundial de la Fifa, que también es medio mundano con sus estafifas).

     La cosa es tan bandera, tan mundial, que mientras en este Mundial de fútbol del 2018 se implementó el uso de la nueva tecnología VAR (Video assistant Referee, por sus siglas imperiales), en mi país abunda la tecnología BAR (Burda de ARrech…) que no permite que alcances situaciones comunes y corrientes, como montarte en autobuses del transporte público.

     ¿Quién va a querer clasificar a otro Mundial? ¿No están viendo lo rudo que es jugar este? “Mandamos” a un muchacho que nunca había esquiado en su vida, a un Mundial de Esquí del 2017. Un ex-presidente mando a sus seguidores a elegir como sucesor presidencial a tremundial incompetente y, pues, sigue “ganando” elecciones gubernamentales. ¡Nah, papá Dios! Este mundial no lo juega ni lo gana cualquiera. Venezuela aun no lo gana. No deja de intentarlo, pero el TibiBAR que hay allá, no se falla ninguna jugada para dictar sentencia a favor de la Venezuela “ganadora”.


Gracias a la calidad de gobierno que gobierna gubernamentalmente mi país natal, muchos venezolanos hemos decidido salir del país, para apoyar a nuestra selección de fútbol en un próximo Mundial de fútbol. No crean que hemos salido del país por alguna otra razón. No. No crean eso, por favor. No importa que no hayan clasificado aún, ya nosotros estamos listos, esperándolos afuera. Sea en Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Uruguay, España, EE.UU, Canadá, Irlanda o Quatar 2022, ¡Aquí estamos Vinotinto! No creas que hemos salido del país por alguna otra razón. No. No creas eso, por favor. (Deja de creer que el daño que el BAR de TibiBAR le ha causado a tu mundial ha sido una de las causas, no. No creas eso. Podemos ver la repetición, si gustas). “No confundas papelón, con el refresco Chinotto.” (Sibilino, 2013).