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La Frase de mí Tío

"La precisión...no es casualidad"
Enríque García

domingo, 28 de junio de 2015

Votar la Vasura



 
            “Lo que es basura para unos, para otros es oro. Lo que para unos vale oro, para otros es basura” (no sé quién dijo algo parecido ni en qué año, pero bueh). Botar la basura es una de las actividades hogareñas ladillas por excelencia. No es como fregar los platos o limpiarle el excremento a tu mascota, pero tú me entiendes. Hay veces, en que te toca elegirla y otras, en que simplemente no eliges, pero eres el “elegido” para botar dicha basura.

Que si una bolsita de Doritos vacía, una botella de refresco vacía o un potecito de mermelada de guayaba vacío, son objetos que pueden considerarse a botar en la basura. ¿Y qué sucede con la basura que no quieres botar? O sea, sale tu mamá, papá, o cualquier figura jerárquica (no tiene un carrizo que ver con Parque Jurásico) a tú alrededor y te dicen: 

-¡Anda a botar la basura!- a lo que uno responde…
-¡-Vooooooooooooy!

En realidad, no hay una consciencia real de lo que uno va a hacer. Te das tu postín, te molestas con la persona que te mandó y a veces, hasta se te olvida esa broma y no terminas botando nada. ¡Eso es un serio problema, cochino! ¿Por qué? ¡Cónchale! ¡Cónfiro! Quieres botar algo y no puedes, porque la bolsa, el pote, el pipote, el envase o el colector ¡están lleno de basura! Qué problema ¿No?
Me parece medio basura esto que llevo escrito, pero como soy flojo, no creo que lo bote, así que seguiré escribiendo. En Venezuela, conozco de muchos colectores. Claro, no los conozco, pero para mí todos son una basura. Ese colector que llega y maltrata al pasajero de un autobús, que rechaza el ticket estudiantil de un joven que está “pega’o al sartén”  y hasta le grita a los viejitos, para que “por favor se muevan hacia el centro del pasillo”, es el tipo de colector que no vale nada. Basura.
Tengo entendido que colector de basura, se refiere a los camiones que se encargan de recoger la basura y los desperdicios en diversos lugares y ciudades del mundo. Supongo que es el chofer del camión, el que elige qué basura va a botar y por donde pasará, para recogerla. O sea, elige. Es donde está el meollo del asunto. ¿Cuál meollo? ¡Pues la elección de la basura! Yo no me oyo[1], me leo. Pero ese no es el meollo. Basura.  


[1] Oigo, pero gracias por prestarle atención al hecho de cagarme el chiste.


Al aproximarse una elección del estilo presidencial, gubernamental, concejal o  estudiantil, te toca considerar qué cualidades tiene o maneja una persona, para poder votar por ella, de acuerdo a lo que consideres. Cuando botas la basura, eliges el lugar donde botarla y lo haces. Cuando votas por un candidato, eliges qué persona represente y defienda un conjunto de ideas y planteamientos, para nada basura. Ahora bien, hay candidatos a los que no les gusta botar la basura, así como los votantes que siempre mantienen (y aspiran a mantener un lugar limpio) botando la basura. Personas con principios, valores, hechos y apoyos, que los hacen invaluables y que no merecen ser botados hacia el olvido, por querer hacer las cosas bien. En Venezuela, se vienen las elecciones parlamentarias y, es tu momento para dejar de ser flojo y votar por esas personas que quieren un cambio y un progreso en nuestro país. Si estás cansado de aquellos que son basura, es hora de salir a votar, y botar a esa basura del país (así como de tu casa) que estorba, contamina, infecta y hasta apesta, que merece ser botada de una vez por todas.

Está en tus manos, hermano venezolano, el votar por la opción que consideres, pero recuerda, una manzana podrida daña el cesto completo. Sal a botar el Domingo 06-D, y saca la basura de tu casa, para que puedas vivir en paz y comiences a dejar de decir: -¡Voooooy!- y lo cambies por un: -¡Lo haré!
“Lo que es basura para unos, para otros es oro. Lo que para unos vale oro, para otros es basura” (Re-que-te-bue’).
Mira…allá va el colector de basura.