¡Primero que todo, la educación por delante! ¡Buenos días, tardes, noches! Ahora sí, a lo que vinimos.El tiempo, al igual que la salud, se nos esta acabando. No es que se nos esté acabando, simplemente es que está transcurriendo (palabra del día: transcurriendo) y no estamos valorando ni viviendo ni disfrutando el momento.
Cuando era niño, no entendía porqué los adultos no hacían cosas que de niño
yo estaba haciendo: correr, saltar, jugar, no tener deudas, no trabajar, no
pelear, etc. Pero ahora que soy un adulto cosmopolita (no tiene nada que ver
con Therian, hazme el favor y googlea), veo que uno entiende esta postura
moderna existencial de: ¿Coño, otra vez? ¿Otra vez toca pagar? ¿Otra vez toca
cocinar? ¿Otra vez toca votar por otro político que nos va a robar?
Según especialistas de las altas, medianas y bajas alcurnias, o bueno,
habladores de paja o vendedores de humo de otros estratos sociales, a los
cuales tú no perteneces, se dice que existen grupos elite de poder que
controlan el mundo global que da vueltas alrededor del sol. Decisiones,
situaciones, panfletos, noticias o chistes malos que salen en tus pantallas,
todo ya está decidido por alguien con cierto “poder”. Capaz es verdad, así como
yo estoy escribiendo esto con el poder que tengo sobre el lápiz y la idea que está
girándome la cabeza.
Es por esto por lo que, en este panorama, agradezco tener salud para poder
escribir y decirle a Dios: ¡Gracias por el pan de cada día! Porque sé que hay
gente que no puede hacer ciertas actividades, o comer ciertos alimentos, o no
hacer cosas por las religiones que siguen. Pero… llegar a entender por qué
nuestros padres, la generación anterior, no se compraba ropa a estrenar en
diciembre, o no querían jugar ya dominó, o se sientan en sillas afuera de sus
casas o en los bancos de las plazas TODO EL RESTANTE TIEMPO DEL DIA, me hace
entender que, simplemente, es otra decisión tomada en la vida.
Como diría el comediante George Harris en su espectáculo de stand up
Hijo Único: “¿Y mi carrito?”, es porque cada mente en cada etapa de la vida está
en otro peo.
Un niño no va a entender cuando repites un plato de comida una, y otra, y
otra, y otra vez. Un teacher no va a dejar de decirte: repeat after
me, repeat after me, repeat after me, hasta que escuche que estas diciendo
bien, algo que estabas diciendo mal. Un ciudadano extranjero no a dejar de
decirte: “Pero ya, devuélvete a tu país” hasta que sacas dinero de tu bolsillo,
para comprarle ese producto o servicio que está vendiendo.
¿Que esto se lo lleva quien lo trajo? ¡Capaz! Pero este momento histórico que
estas viviendo, debes entender que pasará. Que si hoy tocó tomar agua antes que
jugo, pues tocó. Que si tocó volver a ponerse tapabocas, pues tocó. Que si tocó
ponerse la misma camisa y un único pantalón, pues tocó. Que si tocó salir a ganarse
el pan, para cobrar un dinero que necesitamos para pagar deudas, por usar los
servicios que necesitamos para poder seguir existiendo, para seguir quejándonos
sobre dicho trabajo, pues tocó.
En fin, hay cosas, panoramas, situaciones, que van a seguir repitiéndose y
es parte normal de la vida. Así que si tu mamá, papá, tía, abuela, prepago,
novia o persona que significa mucho para ti, te cuida y te está preparando algo
de comer, agradece, porque no sabes qué momento generacional, con una nueva
pandemia en camino, está viviendo en este momento.
Bueno, ahora sí, a seguir viendo en la pantalla de mi teléfono celular un video
conspirativo, sobre cómo es pan comido ganarse el pan en un panorama mundial que
plantea otra posible pandemia, mientras espero degustar una majestuosa arep…
¿¡Verciale, otra vez pan!?
Imagen tomada de : https://enrilemoine.com/2024/07/01/receta-venezolana-de-pan-frances-paso-a-paso/