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La Frase de mí Tío

"La precisión...no es casualidad"
Enríque García

sábado, 18 de abril de 2015

Petróleo Blanco


Sería genial si fuésemos un país sin petróleo. Seríamos un país pobre, sin razones para ser tan corruptos. Sin imperios que quisieran venir a invadirnos o a quitarnos pedazos de tierra, valorados en no sé qué cuantos miles de millones de cosas que no nos importasen.  

No tendríamos que estar pendiente de resolver los peos de los demás, más que los de aquí solamente. Pobre, pero trabajadores. Seríamos un país de ahorradores, asumiendo que la gasolina fuese costosa (ya que no la produciríamos ni haríamos el ridículo de ser conocidos mundialmente como un país “productor de petróleo”…que importa gasolina). Vainas cuánticas que mi pequeño cerebro tercer-mundista no logra comprender.

Quizás fuésemos los seres humanos más humanos del planeta, ya que al no poder costear ni despilfarrar lo que nos costase la gasolina, seguro manejaríamos más bicicletas y le pediríamos la cola a los vecinos (a los que no nos cayesen mal, obvio). Aunque quizás, como nada es perfecto en esta vida, fuésemos algo egoístas.  Como encontraríamos productos de toda índole en los supermercados (debido al malévolo sistema económico capitalista con sus empresas productivas y competitivas), no tendríamos la oportunidad de conocer ni compartir emociones con nuestros conciudadanos, bajo una tremenda “pepa de sol”, como hacemos actualmente. ¡Humanismo en su máxima expresión, carajo!  

Debido a que seríamos un país pobre, lamentablemente, con un solo sueldo nos alcanzase para hacer lo que se nos viniese en gana. Capitalismo bastardo y egoísta. Gracias a Dios, somos un país petrolero. Quizás no tomásemos tanta cerveza ni whisky (aunque en la actualidad 2015, está medio jodía la cosa, pero bue’) ya que con el sueldo y la variedad… quizás comprásemos otras bebidas espirituosas de procedencia hasta foránea.

¡Qué bueno que somos un país petrolero, pobre y marginal! Nuestro petróleo, del que disponemos y bastante, a diestra y siniestra, gracias a papa Dios, es lo que yo “demoniomaría” o denominaría como “Petróleo Blanco”, ese producto tan valioso y que no nos cuesta nada. Cada vez que sonreímos. Cada vez que reímos. Cada vez que la chica que nos gusta, la que no nos gusta, la que nos cae mal, la que le caemos mal, sonríe. Eso. Esa facilidad para sacar de todo un chiste. ¿Alto nivel de comprensión? ¿Alto nivel de abstracción? ¿Alto nivel de altos niveles? ¡No lo sé!

En nuestra historia venezolana antigua del pasado, Cubagua[1] fue la isla de las perlas por excelencia. Hoy, Venezuela simplemente es tierra de pelas por excelencia:    

-¿Y tú como estás? –Aquí chico, pelando.

[1] ¡No Cuyagua, coño! ¡CuBagua!  La Sodoma y Gomorra de América, dirían los historiadores.

Somos la taza de plata que nadie quiere robarse. ¡Pero no le paremos a eso, patria del demonio! Somos la tarjeta de crédito que no sale del banco. La cucaracha que…que…que… ¡Rayos! ¡Cucaracha capitalista-apátrida- escuálida que no me deja terminar mi pensa…mi pensa… mi pensamiento! ¡Eso! 
(Cabe destacar que vi a una cucaracha, mientras escribía este artículo… ¡EN EL AUTOBÚS!!!)

Petróleo blanco, de ese sí tenemos, en cantidades estratos…estratos… estratos sociale… ¡No, ‘pérate! Estrato terrestre que forma una cap..¡’Pérate tampoco! Estrat… Estratosféricas! ¡Esa es la palabra!

Porque somos un país petrolero, que no tiene asfalto para tapuzar huecos en todas las calles y avenidas de Venezuela, y ¡Nos reímos de eso! Nos reímos del sueldo que le damos a los maestros. Nos reímos hasta del presidente de la república (claro, él se pasa de gafito, pues). Cuando habla. Cuando no habla. Cuando habla en inglés. Cuando habla un coño, de no sé qué coño. (“Venezuela is “jap”, según él).

Yo entendería que ¡Ajap! No nos dio risa, presidente. Siga trabajando o ¡Ajap! ¡Comience! Que el petróleo se nos está acabando y no precisamente del negro. Del que sacamos de la tierra, no. Del que sacamos de nuestras risas. De nuestras sonrisas. ¿Será la hora de buscar una nueva fuente de energía renovable, a dicho petróleo? ¿Al…blanco?

Como cuando una cucaracha llega y…y… ¿Dónde estará la cucaracha que me distrajo hace ratico…?    



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