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La Frase de mí Tío

"La precisión...no es casualidad"
Enríque García

miércoles, 29 de abril de 2015

¿Será la nueva era de Hera?


   En el pasado, por allá cuando no pensaba mucho, yo no sabía un carrizo de mitología griega, ni siquiera sabía lo que era mitología. 

Gracias a lo que he estudiado, sé que “logia” significa estudio. Por lo tanto, mitología nos presenta, simplemente el estudio de los mitos. Ahora bien, luego de asistir a una obra teatral donde observé a tres hermosas  damas interpretar a diosas griegas, me dije:

- ¿Será esta la nueva era de Hera?- o ¿así no era? ¡Ya va! ‘Perate... ¡Sí! Sí era así. Así era… -¿Jerá esta la nueva era de Hera?- Prosigo.

Al ver la interacción entre Afrodita, Atenea y Hera, era necesario atenerse al hecho de que, aparte de que no entendía un carrizo de mitología, sí entendía la trama, debido al toque humorístico que le inyectaron las muchachas. Afrodita, refrescándose afuera con cuanto Dios, mortal, inmortal, bestia, bestia bestial se encontráse en su camino o en su olimpo. Atenea, con una mirada tierna pero asesina, que hace que uno se “atenee” o atenga a las consecuencias. Me la imagino o imaginé, no lo sé, caminando y conociendo gente:

-¡Hola! Mucho gusto, soy Atenea, atente. ¡Hola! Soy Atenea, atente. Hola ¡Que soy Atenea, coño! Aténganse, mortales del demon…- y por ahí se agarraba con su escudo, pa’ comenzar cualquier peo. (Cargaba un escudo muy sexy, por cierto).

Pero tengo que admitir que observar a la hermosa Hera, la esposa de Zeus, fue muy interesante. No sé si existían los derechos humanos o la defensoría del pueblo en la mitología griega, pero ver a Hera demostrando quien era la que mandaba en la relación, sencillamente dejó a Zeus muy “feo para la foto” y “arrugado para el carnet”. (¡Ojo, no vi ningún maltrato a ninguna de las partes, pero Zeus llevaba las de perder!)   

Estas tres diosas, para nada odiosas, quizás hayan reflejado por un momento, lo que le falta a mi país. O así lo pude percibir yo, para crear esta pieza literaria, para nada antigua y vieja como la filosofía griega, pero poderosa y criolla como la filosofía del venezolano. Eso de Atenea, de Afrodita y de Hera, combinado con un poquito de harina de maíz precocida, gasolina y petróleo, sería lo que Venezuela quizás necesite, para restablecer el orden pre-establecido, cuando antes todo servía. La gobernación (cualquiera) así como Miraflores[1], serían un olimpo de perfección,  “de los pies a la cabeza”, como diría Maná (De Pies a Cabeza, 1992).

[1] Casa de Gobierno, en mi país.

Ese temple y firmeza de Atenea, para empujar cuanta Afrodita o pretensión de mala conducta se atreviese y atraviese en su camino, es lo que hace falta para acabar con la delincuencia y la mediocridad en todo el territorio nacional. ¿Qué si se vería afectada dicha diosa en todo nuestro continente por el clima tropicaliente[2] y por la constante llovedera? ¡Pa’ eso tiene el escudo, coño! ¡Para detener balas, mangos, taquitos en un salón de clases, lo que salga! ¡Sinceramente!

[2] Una vez más, gracias Wilver González por la invención de esta palabra, perfecta para la ocasión.

Afrodita, coqueta,  la veríamos en una versión “riloude[3]” (o sea, como una taza de café), cayéndose a trompadas y jaladas de cabello, revolcándose literalmente, (para no colocar “entrándose a coñazos”… ¿Aunque ya lo coloqué, no?…bueh…)  en cuanta cola, de personas llevando sol en la calle,  donde vea que venden toallitas sanitarias o productos de Avon o desodorantes Lady Speed Stick o…o…o…o cualquier otro producto que sea de meritoria importancia para nuestra mujer venezolana (¡Siete coronas de miss universo, carajo! Esas vainas han sido bien ganadas, a según.)

[3] Re-loaded, del idioma inglés. De nada.

¿Y qué decir de Hera? Porque eso de que una casa se mantiene sola o que nuestra sociedad venezolana es matriarcal, lo pone a uno a filosofar. (“¡Que arrechera esto de  pensar, vale!”)  (Sivira, 2015).

Hera, bien bonita ella, desplazándose en el escenario, con mirada de “te voy a voltear la jeta si no me escuchas”, me hizo recordar que nuestra mujer venezolana…cae bien, pues. Quizás nuestra venezolana, no avisaría de dicha volteada. Así como que ¿pa’ qué va a avisar?

 “La sociedad Matriarcal, se da en la antigua Grecia en cierta Isla, donde la Poetisa Safo describe que el gobierno en ese lugar está establecido por mujeres. La historia universal establece un periodo primitivo en donde todo giraba alrededor de la mujer, y estas tenían la autoridad, incluso se daban el lujo de tener varios hombres”[4] (s/a, 2008)

[4] Tomado de Yahoo Answers, gracias a un tal David, que lo publicó hace 8 años. Gracias David. 

Es entonces cuando…
-Que no, que tal, que si la sociedad es machista y vaina.

-Esta sociedad podrá ser muy machista y todo lo que tú quieras, pero ellas son las que mandan y ‘tamos claros.
-Noooo en eso ‘tamos claros hermano. ¿Qué habrá hecho mi ‘amá de comer hoy?

Creo que esta fusión de las tres diosas, mas todo el bojote de cosas nuestras (primera vez que leo y escribo la palabra “bojote”) sea lo que necesite esta generación. Supongo que me seguiré preguntando…en el futuro…si… ¿Será esta la nueva era de Hera? O como diría un llanero:

-¿Jerá esta la nueva era de era?
-¡Guá-sí!- ¿Cómo no?


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